Durante los últimos meses, en Instagram hemos compartido fragmentos de lo que somos: reflexiones, momentos, imágenes que hablan de aquello que nos apasiona —la infancia, la educación, la lectura, la naturaleza—.
Sin embargo, las redes sociales tienen un ritmo vertiginoso: lo que hoy emociona, mañana se pierde en el desplazamiento infinito de una pantalla.
Y aunque nos encanta ese diálogo cercano y espontáneo, sentimos la necesidad de crear un espacio donde las ideas puedan quedarse un poco más, donde las palabras respiren y las reflexiones encuentren profundidad.
Así nació este blog de Casa Yakuy, un rincón para detenernos, mirar hacia adentro y compartir desde la calma lo que nos mueve y nos inspira cada día. Cuando elegimos el nombre de nuestro espacio educativo, quisimos que reflejara no solo lo que hacemos, sino también quiénes somos y qué soñamos para los niños y niñas que nos acompañan. Así nació “Casa Yakuy”, un nombre que guarda en sí mismo una historia y una intención muy especial. La palabra “Casa” se inspira en las Casas de los Niños creadas por María Montessori, pionera de una pedagogía que respeta el ritmo y la individualidad de cada niño. En esos espacios, los pequeños encuentran un lugar seguro, acogedor y preparado para explorar, aprender y crecer con autonomía. Llamarnos “Casa” significa ofrecer ese mismo ambiente: un hogar donde los niños se sientan libres para descubrir el mundo y seguros para desplegar su potencial.
Por otro lado, “Yakuy” proviene del vocablo quechua que significa agua. Elegimos esta palabra porque el agua es vida: fluye sin prisa ni pausa, se adapta a los caminos que encuentra y transforma todo a su paso. Este símbolo representa nuestra visión educativa: acompañar a cada niño en su propio fluir, respetar su ritmo natural y mantener vivo su lazo con la naturaleza y su entorno.
Unir Casa y Yakuy es unir cuidado y calidez con libertad y movimiento. Es recordar que, como el agua, cada niño tiene su propio cauce, y que nuestra tarea es acompañarlo para que llegue tan lejos como su curiosidad y su corazón lo lleven. Bienvenidos a este espacio donde las palabras se detienen, donde la educación se piensa desde la ternura y donde la reflexión tiene tiempo para germinar.
✍️ Sobre las autoras
Este texto ha sido escrito por Diana Carolina Vera Erazo y Gabriela Vera Erazo, creadoras de contenidos, educadoras y escritoras en Casa Yakuy y Fundación Yakuy, un proyecto cultural y pedagógico dedicado a acompañar la infancia desde el arte, la palabra y la naturaleza.
Ambas autoras exploran, desde la literatura y la educación, los vínculos entre lenguaje, emoción y desarrollo humano



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